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Aventureras / Emprendedoras / Indómitas

«Todos sentimos algo por el lobo: miedo, amor o pasión. Es un animal fascinante”

Sofía González Berdasco. Pastora trashumante. Guía de montaña y empresaria de turismo activo.

Asturiana, de 38 años. Esta amante de la naturaleza ha pasado de pastora trashumante (vaqueira de alzada) a empresaria de turismo activo, su actividad más reciente en el Parque Natural de Somiedo (Asturias). Siente una fascinación especial por el lobo, al que ama y teme a partes iguales. Su aceptación de la presencia del lobo en la naturaleza le ha llevado a protagonizar varios documentales, uno de ellos ganador del premio Wildscreen, los Óscar de los documentales.

En las últimas semanas ha visto cómo se prohibía la caza del lobo.

Sofía González Berdasco recuerda su infancia en la naturaleza, entre Somiedo y Belmonte de Miranda. Su familia se dedicaba a la cría de ganado y ella colaboraba en la tarea familiar. Fue durante muchos años pastora trashumante (o vaqueira de alzada). Se alejó por un tiempo de Somiedo para conocer otros lugares y vivir otras experiencias, pero después de un tiempo ha vuelto. Está iniciando una nueva etapa en la que ha cambiado la ganadería por el ecoturismo. Es guía de montaña titulada y tiene una empresa que muestra las maravillas de su tierra a toda aquella persona que las quiera conocer. Entre esas maravillas también está el lobo, que ha marcado su vida.


¿Cuál es tu vinculación con los lobos?

Crecí en el monte, de una familia ganadera y crecí con bastante miedo a los lobos. Lo que me fue haciendo cambiar mi forma de pensar fue la oportunidad de estudiar, de conocer gente que estaba en contacto con una realidad muy diferente a la mía, pero muy en contacto con el lobo y con una visión que me hizo pensar mucho. Fue algo lento y paulatino. Mentalmente no entendí rápido la necesidad del lobo como un controlador de las demás presas y como un animal muy importante dentro de la biodiversidad.

Y pasaste a apreciar al lobo…

El sentimiento es muy complicado porque, cuando temes a un animal, tienes pesadillas. Cuando todo eso te sucede durante la infancia, es algo que te marca y te cuesta mucho quitar esos miedos. Pero, poco a poco, pudiendo estudiarlo más de cerca, te va cambiando esa visión.

¿Qué es lo que más te atrae de los lobos?

Sobre todo, su inteligencia. Lo complicado que es observarlo, conocerlo. Es un animal muy enigmático que no deja a nadie inadvertido. Todos sentimos algo por el lobo: miedo, amor o pasión. Es un animal fascinante.

«Lobo, ganadería extensiva, mundo rural, biodiversidad tienen que ir de la mano»

El pasado 4 de febrero la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad anunció que el lobo ibérico pasa a ser especie protegida en toda la península y se prohíbe su caza deportiva. ¿Cómo has recibido la noticia?

Por fin se prohíbe la caza del lobo en toda la Península y por supuesto que recibo la noticia con la mayor alegría a la vez que mucha prudencia. Aunque la ley en sí me parece un gran avance en pro de la biodiversidad y del cuidado y protección de nuestro Patrimonio Natural, sigue habiendo un trabajo muy grande por hacer, pues incluso los ganaderos de Asturias donde esta ley no afecta en absoluto, sienten que han perdido una batalla, creen que la ganadería extensiva saldrá perjudicada y que ésto es una guerra entre lobos y ganaderos, cuando no es así. Con esta ley ganamos todos y ahora debemos aunar esfuerzos para demostrarlo. La ganadería extensiva y el lobo son compatibles siempre que se incluyan las medidas de prevención necesarias, y un depredador apical como es el lobo se regula solo sin la necesidad de cazarlo. Lobo, ganadería extensiva, mundo rural, biodiversidad, tienen que ir de la mano.

Su percepción y aceptación de la presencia del lobo en la naturaleza le ha servido a Sofía incluso para participar como protagonista de varios documentales, uno de ellos “Sharing the Land”/»En tierra de todos», producido por Hakawatifilm para WWF, corto que resultó ganador de los premios Wildscreen 2020, los Óscar del cine ambiental.

“He pasado de buscar al lobo para que no se acercara a mis animales, a buscarlo ahora para enseñárselo a mis clientes».

sofia gonzalez berdasco

Sofía González decidió hace unos meses darle un vuelco a su vida. Junto con Jorge Jaúregui, ha montado Somiedo Experience, una empresa de alistamientos de fauna y rutas interpretativas.


¿Cómo es tu vida ahora?

Ahora mi vida a cambiado bastante, he pasado de ser ganadera a tener mi propia empresa, de buscar al lobo para que no se acercara a mis animales, a buscarlo ahora para enseñárselo a mis clientes. Es un cambio curioso.

Ahora salgo con mis clientes al monte a interpretar el paisaje, a caminar, a buscar rastros de cualquier bicho, de lobo, de oso… La verdad es que ahora estoy en el otro lado de la historia con el lobo.


¿Entonces ahora guías a otros para que conozcan ese entorno que tanto te fascina?

La actividad de guía me encanta porque estoy mostrando a la gente lo que es mi casa, como trabajo en mi propio territorio, todos los senderos que hago, tengo una experiencia que contar también personal en cada rincón de Somiedo. Este trato cercano con la naturaleza, con la gente y con mi monte para mí es un sueño hecho realidad.

¿Cómo es tu relación con los animales ahora?

A los que nos gustan los animales, como ganadera es muy bonito el estar rodeado de animales, viéndolos nacer, de pequeñitos, cuidándolos. Es algo muy bonito, tienes un sentimiento hacia tus animales domésticos, pero a la vez tener una granja tiene la parte negativa de que al final todos esos animales son para vender, y deshacerte de ellos es muy duro para los que nos gustan los animales.

Con la fauna salvaje en mi trabajo de guía tienes otras ventajas y desventajas. El contacto con la gente la mayoría de los casos es súper bueno y muy bien, porque además he aprendido muchas cosas con los clientes que vienen, me aportan a mí. Pero bueno, siempre hay excepciones, y trabajar de cara al público algunos días se te puede hacer un poco más dura.

La gran ventaja es que no necesitas la constancia que requiere el ganado doméstico, te permite hacer más cosas, el disponer de un poco de tiempo para ti también.

 

¿Se necesita mucho coraje para vivir en el monte?

Yo creo que no es coraje lo que se necesita para vivir en el monte. Cuando naces en un sitio, sea cual sea, tú lo normalizas. En la montaña hay una parte muy dura, sobre todo cuando ya vives en sitios, como es mi caso, que vives en un pueblo en el que no hay vecinos y los inviernos son duros y largos. No hay ningún lugar que sea ideal.

Y luego a los lobos no hay que tenerles miedo realmente, con el tiempo me fui dando cuenta de que es un animal que lo último que haría sería atacarte. Puedo tener más miedo a un jabalí que a un lobo, hoy por hoy.


¿En qué te ha ayudado o dificultado ser mujer?

A lo largo de mi vida siempre tomé el ser mujer como algo indiferente. Es verdad que, en el campo, al menos en mi familia, éramos todas chicas. Soy la pequeña de tres hermanas, entonces no había hombres en casa, así que no vivimos ese reparto de tareas tan matizado de las labores de fuera para los hombres, las labores del hogar para las mujeres, así que tuvimos que hacer de todo. Desde que me acuerdo estoy con los animales, o con el tractor o recogiendo hierba o haciendo las tareas que supuestamente son mas de los hombres. No noté esa diferencia, al no haber chicos, no había un trabajo de chicos y uno de chicas.

Entonces, ¿consideras una ventaja ser mujer?

Hoy en día puede ser una ventaja incluso el que esté haciendo esta entrevista, o que vengan medios de comunicación a Somiedo y busquen hablar conmigo. Es justamente por eso, por ese cambio que he dado en mi vida, al pasar de la ganadería al turismo, y por ser una mujer viviendo en una zona rural donde cada vez somos menos.

«De pequeña no sabía lo que iba a terminar siendo en la vida, pero tenía claro que tenía que buscar algo relacionado con el campo, el monte y la naturaleza»

 

¿Recuerdas qué querías ser de pequeña?

De pequeña no sabía lo que iba a terminar siendo de mi vida, pero tenía claro que tenía que buscar algo relacionado con el campo, con el monte y la naturaleza. Eso lo tuve claro siempre. Intenté hacer siempre mi camino, mis estudios y mi vida buscando estar en la naturaleza. Y también trabajar para mí misma. Por el grupo social al que pertenezco, los vaqueros de alzada, que somos autónomos de siempre, nunca me vi trabajando para nadie. Ese era otro de los proyectos que tenía en mi vida.

¿Qué sientes ahora con una empresa propia?

Me hace sentir muy satisfecha el ser autónomo, el tener mi propia empresa compartida con Jorge, que trabajemos para nosotros, que podamos crear algo en lo que crees y hacerlo a tu manera. Sin tener que seguir consejos o imposiciones de nadie.

Es un reto muy grande. Cuando inicias una empresa, algo nuevo en una zona nueva, hay que hacer una apuesta fuerte. Los primeros años son muy duros, hay que aguantar ahí, pero la satisfacción que sientes con las cosas que te cuestan… mientras más esfuerzo te cuesta algo, más satisfacción sientes. Para mí, vivir ahora de lo que me gusta, de lo que quiero y donde quiero, ¿qué más puedo pedir?

¿Qué le dirías a alguien que quiere seguir tus pasos?

Yo aconsejo no abandonar tus sueños y no pasa nada por fracasar. Hay que intentar lograr nuestros objetivos, sean cuales sean, y si esto no funciona, pues no pasa nada, se vuelve a empezar. La cosa no es cuantas veces te caigas, sino saber levantarte y volver a estar ahí. Y las cosas a las que dices “yo no, esto no lo quiero”, quitarlas cuanto antes de tu vida porque no te van a traer nada bueno.

Creo que es un buen momento para quedarte en el medio rural. Además, con todo lo que estamos viviendo, con más razón. Creo que en el futuro se van a dar cuenta de que hay que dar más oportunidades en el medio rural. Es un buen momento para intentar quedarse. No te lo van a poner fácil, pero desde luego que puedes hacerlo.

Animo a todas las mujeres a que apuesten por su sueño. Y las que se quieran quedar en la zona rural, encantadísima de compartir con más mujeres el espacio.

¿Tienes algún sueño?

Lo que me gustaría cambiar, me encantaría y es mi sueño, es la coexistencia entre la ganadería y los grandes carnívoros, el que podamos entender algún día y valorar lo que tenemos y ojalá no sea tarde.

Que nos demos cuenta de que la naturaleza nos lo da todo y nos lo da gratis y que no la cuidamos lo más mínimo, que somos unos suicidas, que estamos todavía a tiempo. Tengo un mensaje optimista para el medio ambiente, pero que ya no sobra tiempo, hay que actuar ya, ponerse las pilas y saber cuidar lo que tanto nos da gratis.

¿Te sientes una mujer indómita?

Yo me siento una mujer indómita porque siempre he luchado por lo que he creído sin importarme mucho las trabas o los problemas que fueran surgiendo. Siempre he estado ahí peleando y así quiero seguir viéndome.

Antes me preguntabas si me había dificultado algo ser mujer… Creo que tenemos mucho camino por recorrer, mucho trabajo que hacer las mujeres, tanto en la educación de nuestros hijos, que bueno por supuesto ambas partes tienen su misión, pero como madres tenemos que educar igual a nuestros hijos e hijas, con las mismas oportunidades.

Y luego creérnoslo también y no sentirnos en ningún punto inferiores ni tampoco diferentes. Yo estoy aquí y ya está, da igual que sea mujer que hombre y lo que me pongas por delante, no tengo miedo de luchar por lo que sea. No lo catalogo como esto es para mujer o para hombre. Las primeras que tenemos que tener esa visión somos nosotras y creérnosla, y después trabajar por los que no lo vean así.

 


Fotos y video: © Hakawatifilm.