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Entrevistas / Indómitas / Medicina / Pioneras

“Quedan meses en que la situación va a ser un tira y afloja”

Mari Cruz Martín, jefa de la UCI del Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz, Madrid

En este año pandémico han sido muchas las mujeres que han estado en primera fila combatiendo al virus. Ellas representan casi la mitad de los médicos, y el 76% en enfermería. Por ello, en este Día Mundial de la Salud (creado en 1948 para celebrar precisamente la creación de la OMS, de la que tanto hemos oído hablar este último año) hemos elegido a una de esas muchas que ha estado día y noche salvando vidas: Mari Cruz Martín, jefa de la UCI del Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz, la primera que tuvo un paciente ingresado por covid-19, en febrero del año pasado.

Se acuerda perfectamente de aquel día y del “tsunami” posterior, de aquellos meses en los que su principal obsesión fue buscar dónde poner camas nuevas y encontrar EPIs y respiradores para atender más pacientes, meses en los que llegó a dormir con las gafas puestas para estar preparada para salir corriendo en cuanto la llamaran.

Ahora cree que la situación actual se encuentra “en un tira y afloja”: “Mientras no exista un porcentaje importante de la población vacunada que permita alcanzar la situación de inmunidad colectiva, que se sitúa alrededor del 70%, seguiremos viendo olas de esta pandemia. Por ello es imprescindible que a la vez que se acelera el plan de vacunación, se mantengan todas las medidas de diagnóstico precoz y seguimiento de casos, así como las medidas de protección y de restricción de movilidad en función de las circunstancias”.

«Los profesionales sanitarios siguen dando lo mejor pero necesitan recuperarse tanto física como mentalmente»

Le preocupa también el olvido de pacientes de otras patologías, “que han visto retrasada su atención” debido a la pandemia, y el cansancio de los profesionales sanitarios: “que siguen dando lo mejor pero necesitan recuperarse tanto física como mentalmente y eso hay que tenerlo en cuenta porque esto es una carrera de fondo”.
 
Su vocación médica surgió casi en el último momento, cuando se dio cuenta de que no le daba la nota de corte para estudiar Medicina. Aún así logró entrar y no se ha arrepentido ni una vez de esta decisión: “Después de más de 25 años de profesión, me siento feliz de ser médico. Mi especialidad, la medicina intensiva, creo que me ha ayudado todavía más a querer mi profesión. Es verdad que me ha exigido esfuerzo y me ha robado muchas horas de mi vida pero también me ha dado muchas compensaciones”, cuenta la doctora, que este año ha sido nombrada presidenta de la Federación Panamericana e Ibérica de Medicina Crítica y Terapia Intensiva (FEPIMCTI), la primera mujer al frente de esta asociación que agrupa a todas las sociedades de cuidados intensivos de 25 países de América, España y Portugal.

Nunca he dejado de creer que hay que seguir fijándonos metas y buscar la mejor compañía para alcanzarlas tanto a nivel personal como profesional”.

Y cuando le preguntamos si se considera indómita, duda antes de contestarnos: “Me gustan los retos y cuando fijo unos objetivos me vuelco en ello, pero soy capaz de darme cuenta cuando hay que cambiar de dirección, y no me importa hacerlo. Sí que es verdad que la tenacidad y la persistencia en mis convicciones puede hacerme algo indómita y que necesito de cierta libertad para sentirme bien conmigo misma pero soy fácil de conducir y adaptarme a las circunstancias”. Y nos quedamos con esta convicción suya: “Nunca he dejado de creer que hay que seguir fijándonos metas y buscar la mejor compañía para alcanzarlas tanto a nivel personal como profesional”.

Foto: ©Mari Cruz Martín.