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El boom del «skateboarding» femenino y la ruptura de estereotipos

Uno de los deportes «tradicionalmente masculino» 

en el que las mujeres han irrumpido con fuerza es sin duda el skateboarding y longboardskate, o monopatinaje, como se conoce en España. Le han aportado capacidad, habilidad, imaginación y han llegado rompiendo estereotipos. En Tokio 2020 iba a ser olímpico por primera vez y España tenía en Andrea Benítez su mejor representación.

Sin embargo, el skateboarding ha sido un terreno vedado a las mujeres hasta hace poco tiempo y eso se evidencia cuando buscas fotos de niñas, chicas o mujeres practicándolo. La mayoría de las veces aparecen en modo pose estática, con el monopatín en la mano o sentadas sobre él, sin movimiento y, por supuesto, con atuendos deportivos que dejan ver cuerpo pero no técnica; a diferencia de los hombres que aparecen siempre en acción, dando saltos espectaculares y haciendo acrobacias.

En los últimos años, este panorama está cambiando y el patinaje, en sus diferentes modalidades, se está generalizando gracias al esfuerzo que han hecho durante décadas muchas mujeres por visibilizar el skateboarding femenino, alejándolo de los estereotipos y de los patrones sexualizados y reivindicando la diversidad y la capacidad de las niñas, chicas y mujeres en este deporte.

Los datos avalan este auge de la participación femenina. Según el Anuario de Estadísticas Deportivas 2016, de las personas que hicieron deporte en España ese año, el 9,8% eligieron el patinaje o el monopatín, de ellas 12,3% eran mujeres y 7,7% hombres.

Numerosos grupos y asociaciones de mujeres, como Longboardgirls Crew o Asíplanchaba, han contribuido a genealizar este tipo de deportes y dar visibilidad a todas esas mujeres que practican longboardskate o snowboard, skate y surf, respectivamente; y luchan cada día por defender la comunidad skater feminina de España y del mundo, cada día más grande, y por que se reconozca el talento y la valía de las niñas y mujeres en esta disciplina.

En el caso de Longboardskate Girls Crew, creada en Madrid en agosto de 2010, cuenta con comunidades en 60 países, de España a Taiwán, de Brasil a Indonesia, de Argentina a Rusia y alcanza más e 20 millones de personas y promueven proyectos solidarios.

«Nosotras hemos mostrado diversidad de todo tipo, de edades, etnias, cuerpos… y eso hace que cualquier mujer piense ‘si ella puede, yo también‘. Es muy importante que haya representación de calidad”.

VALERIA KECHICHIAN

 “Cuando empezamos hace once años, no se mostraban mujeres en skate y lo poco que veías eran modelos en bikini con una tabla en la mano y muy sexualizadas. Eso no anima a nadie, al contrario, te hace sentirte peor“, comenta Valeria Kechichian cofundadora de esta comunidad. “Nosotras hemos mostrado diversidad de todo tipo, de edades, etnias, cuerpos… y eso hace que cualquier mujer piense “si ella puede, yo también“. Es muy importante que haya representación de calidad, porque aunque hay un pequeño porcentaje de la población que no necesita modelos para iniciarse en algo, lo cierto es que para la mayoría los modelos en los que fijarse son necesarios“.

Las Longboard Girls Crew llevan más de 10 años patinando e inspirando a niñas, chicas y mujeres de todo el mundo. Con este video grabado en Madrid celebraron su décimo aniversario:

“Girls can Ride“ video del décimo aniversario de LGC, grabado en Madrid ©LongskateGirlsCrew.

Pero ¿cuál es el origen del skateboarding?

El skateboarding (o skate abreviado) se originó en los años cuarenta en Estados Unidos, como alternativa creada por los surfistas ante la escasez de olas en el mar, o algunas prohibiciones de practicar surf que sufrieron en California. Acondicionaron una pequeña tabla, a modo de la de surf, y le pusieron unas ruedas. El resto es práctica con desplazamiento sobre el suelo o en superficies habilitadas específicamente con rampas, ollas o barras, entre otros elementos, y trucos para hacer figuras, posiciones o piruetas en el aire.

Se inició como un deporte practicado por minorías y las mujeres tenían una escasa representación. Fue la americana Patti McGee quien le empezó a dar relevancia con su victoria en el primer Campeonato Nacional Femenino de Skateboard, celebrado en Santa Mónica, California, en 1965. Con su talento inspiró a muchas niñas y mujeres que siguieron patinando y luchando por ser valoradas en igualdad de condiciones que los hombres.

En España, el skate empezó sobre todo en Cataluña, donde en 1979, Ángels Borrell, se convirtió en la primera mujer skater federada del país, y se construyó el primer skatepark o espacio adecuado para la práctica del skateboarding.

El skateboarding forma parte esencial de la cultura urbana y su percepción quizá se va a ver transformada con su debut Olímpico.


Foto de portada: perfil de Facebook de ©Valeria Kechichian.