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El 2020 tuvo sus momentos. Algunos datos que lo hacen un poco mejor.

Aestas alturas del año, no debe haber mucha gente en el planeta que no esté deseando que acaba el infame 2020. Aunque si algo hemos aprendido en este tiempo, es que todo puede ir siempre a peor. Para muestra la nueva  cepa de COVI. No ha sido un gran año para las mujeres; recuerden la culpabilización que se hizo de las marchas 8-M en la transmisión del virus y cómo la crisis provocada por la pandemia ha ahondado las diferencias de género en casi todo el mundo. Pero las indómitas somos optimistas por naturaleza y no queremos dejar pasar por alto algunos grandes momentos que nos ha dado este año. Esperemos que el 2021 no acabe siendo un aprendiz aventajado del 2020.

Ha sido el año de los esenciales; sanitarios, limpieza, agricultura, alimentación y cuidados domésticos. Sectores con mayoría de mano de obra femenina.

Imprescindibles, heroínas anónimas.

Si algo nos ha enseñado la pandemia es que la mujer sigue siendo el motor de la economía mundial, o al menos de la economía de subsistencia. Esa que siguió funcionando cuando solo se permitían las actividades esenciales.  Durante el tiempo que solo podíamos salir a comprar o al médico, las caras que nos encontrábamos al otro lado de la caja eran femeninas, igual que las de la mayoría del personal de las residencias geriátricas, de los servicios de limpieza o los cuidados domésticos de mayores y niños. El sector sanitario también es inminentemente femenino; muchas doctoras, enfermeras y auxiliares han dado todo para salvar el mayor número de vidas posible. Y cuando no se pudo, han sostenido la mano de los más enfermos para que no se sintiesen solos en ese último aliento. 

El poder femenino

Sin duda la gran noticia del año ha sido la elección de Kamala Harris como vicepresidenta, tanto que ha convertido en algo secundario el hecho de que Joe Biden haya sido elegido presidente del país. Se da casi por seguro que Biden no culminará su mandato por motivos de salud y Harris romperá otro techo de cristal convirtiéndose en la primera mujer que ocupe la presidencia del país. Su carrera profesional y su carisma personal la convierten en uno de los modelos más inspiradores del momento.

Grandes reconocimientos a cuentagotas

Premios. Este año los Nobel han tenido un cariz  excepcional porque, agárrense que vienen curvas, cuatro mujeres, cuatro de los doce premiados, han sido galardonadas con los premios más prestigiosos del mundo. La estadounidense Andrea Ghez en física (compartido con otros dos hombres), la también estadounidense Jennifer Doudna y la francesa Emmanuelle Charpentier recibieron el galardón de química y, de nuevo una estadounidense, la poetisa Louis Gluck, recibió el Nobel de literatura. En el terrreno nacional no salimos mejor parados, solo dos mujeres recibieron el Princesa de Asturias de once galardonados. Eso sí, el de la Concordia se lo llevaron los sanitarios. 

Arte Las grandes instituciones se cuestionan su relación con la mujer y las artistas tras siglos de ocultar talentos y humillar al género femenino. Por primera vez en la historia el Museo de Prado ha organizado una exposición en la que cuestiona el ninguneo institucional a las mujeres artistas a lo largo de la historia. “Invitadas” nos habla del trato que han recibido las mujeres en sus obras (como retratadas, no como autoras) en la que abundan prostitutas, mujeres y niñas sexualizadas o tratadas como locas o ineptas. Hay que recordar que el Museo del Prado, que acaba de cumplir 200 años de historia, no ha tenido nunca una mujer directora y solo 11 obras de las más de 1.700 expuestas en la colección permanente son de mujeres.

Deporte.  Brasil y Sierra Leona se han unido a la todavía muy corta lista de países que aplicarán el mismo salario a las futbolistas que a sus compañeros. En España, el 2020 tuvo también un pequeño logro; el salario mínino de la jugadoras de primera división pasó de 12.000 a 16.000 euros. En el caso de los hombres, este salario mínimo es de 155.000 en primera y 75.000 en segunda.

Conquista sanitaria. Que las compresas y tampones tengan un IVA más elevado que las maquinillas de afeitar dice mucho de quiénes deciden qué primera necesidad y qué  no. Para acabar con la llamada pobreza menstrual, Escocia acaba de firmar una ley mediante la que se ofrecerán tampones y compresas gratuitas en los edificios públicos. Por cierto, el país está liderado, por primera vez en la historia, por una mujer, Nicola Sturgeon.

Carrera espacial. Lo contamos hace unos días, la NASA nos está dando muchos nombres indómitas. El 2024 será el año en que una de las nueve mujeres elegidas para formar parte de la misión viajará a la luna.

 

 

 

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